Mónica Mistretta

On being a woman on the run family and tech

Quirky: Ahora sí todos podemos inventar

Una invención para inventores. Quirky.com se define como una compañía de desarrollo social de productos o social product development. En la propia definición de la empresa lo anterior significa: “Usted nos trae una idea, nuestra gente la desarrolla y la lleva al mercado y usted obtiene 30 centavos por cada unidad vendida”. Así de fácil. Conocí a Ben Kaufman, su fundador y director general, en el marco del Solidworks World el pasado mes de febrero.El muchacho tiene apenas 25 años pero posee la claridad de pensamiento de un inventor (y mercadológo) con un largo colmillo. “Creo que la invención es humana. los humanos no pasamos un día sin encontrar una cosa que no funciona. Inventar es como una reflexión, está tan dentro de lo que somos que es intuitivo. Somos inventores. Y Quirky tiene como misión hacer la invención accesible”. Así como ésta, tomé nota de muchas de sus muy citables opiniones. Conozca cómo convertir sus inventos en productos exitosos.

A pesar de que quirky significa literalmente raro o estrafalario, el modelo de negocio de este sitio/plataforma comunitaria de desarrollo de productos está lejos de serlo. Desde su lanzamiento, en 2009, Quirky ha cambiado la forma en que el mundo piensa sobre el desarrollo de productos. Por siglos, opina Kaufman, ser un “inventor” ha sido un hueso duro de roer. Las complejidades relacionadas con el financiamiento, la ingeniería, la distribución y los aspectos legales se han interpuesto en el camino de gente brillante para ejecutar sus grandes ideas.

De manera que Quirky se propuso eliminar tales complejidades. Y lo ha hecho tan bien que lleva dos nuevas marcas de productos de consumo al mercado ¡a la semana! Ello gracias a que permite que fluya la conversación entre la comunidad global y el staff de diseño de productos de Quirky.

“El mundo influye nuestro negocio en tiempo real, y nosotros compartimos nuestros ingresos directamente con la gente que nos ayudó a tomar decisiones exitosas”, asegura Kaufman.

Y continúa: “Inventar es una reflexión. Pero la gente se detiene de niños. la gente se detiene porque es difícil. Es muy difícil. Si inventar es realmente humano y es intrínseco, ¿por qué nos detenemos? El acceso a capital, ser multidisciplinario, tener el conocimiento del mercado, etcétera, hace que inventar se vuelva endemoniadamente difícil. Pero el acceso a la invención está cambiando”.

El secreto de Quirky está en ayudar a hacer de la gente común un inventor con tecnología y con el input de la comunidad.

Para ilustrar el proceso, qué mejor que un caso de éxito. Tal es el de Jake Zien, un chavo de 19 años que pensó que las tiras de contacto podrían ser menos estorbosas, rígidas y feas. Jake se acercó a Quirky para explicar su invento. Así es como inicia el proceso: todas las ideas que llegan se suben al website, donde existe una comunidad de 2,000 personas que votan y refinan sus ideas. Los viernes en la tarde la gente que sumó más votos, dos de ellos, asisten a una junta presencial con el staff creativo.

Y Jake tuvo la suerte de asistir a una de esas reuniones en las oficinas de Quirky localizadas convenientemente en Nueva York. Así fue como finalmente nació el Pivot Power, uno de los productos estrella de la compañía http://www.quirky.com/products/44-Pivot-Power-Flexible-Power-Strip

Antes de comercializarlo en masa, Pivot Power vendió 1,000 unidades. Hoy en día venden 2,000 diarias y se han vendido 200,000 en los últimos 10 meses.

Con varios cientos de diseñadores e ingenieros en su nómina, no es de extrañar que Quirky utilice el software de Solidworks para llevar las ideas a la realidad. Pero también se encargan del registro de patentes y de la certificación eléctrica.

Sólo enjuage y repita

Quirky desarrolla dos productos de consumo por semana. Existen entre 200 y 300 productos en su portafolio en un día normal y 1,500 nuevas ideas son sometidas a su consideración a la semana.

¿Qué significa esto? Kaufman responde: “El mejor sentimiento del mundo es “yo lo hice”.

Pero lo quizá una de las características notables de su plataforma es lo que llaman Influence, un verdadero sistema de recompensas. Con él se mide la influencia de cada uno de los que participaron en el proceso. La pregunta es ¿quién puso de su bolsa? Y aparecen los influencers y el porcentaje de lo que participaron. Y es de acuerdo con su influencia o contribución como se reparte el ingreso del producto creado. El sistema permite rastrear las ventas del producto y lo que está en el balance de la empresa.

La siguiente frase va en inglés por razones obvias. “The board room is dead. The best ideas come from the Living room”, dice Kaufman, quien considera que las decisiones ahora son colaborativas.

Pero Kaufman no cree en el Crowd sourcing. Considera que aún cuando haya momentos de inspiración, la comunidad necesita de los profesionales, de los diseñadores e ingenieros. No son los expertos contra una forma de comunidad. La manera de crear mejores productos es con comunidad más tecnología más un equipo de expertos. “Eso es un modelo apropiado de desarrollo de productos. Todos somos inventores, pero nos detenemos porque es difícil. Ahora podemos hacerlo juntos”, afirmó enfáticamente al final de su presentación. Los aplausos no se hicieron esperar.

@benkaufman

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